Anecdotario XXIX: Thelonious Monk , el extraño músico.

Llegará a Minton’s en cualquier momento y tocará durante horas acompañado sólo de luz tenue, y lo curioso es que nunca acabará una canción. Nunca sabes qué toca. Teddy Hill

Fue una de las figuras más originales y peculiares de la historia del jazz. Casi desde el inicio de su larga carrera, el pianista y compositor siguió un singular y despiadadamente concentrado camino en el jazz, tocando su propia música en su propio estilo inmediatamente identificable, con una aparente indiferencia por la aceptación popular que era extrema incluso en el jazz.

Los pianistas stride de los años veinte se convirtieron en una influencia sublimada pero palpable en su estilo rítmico. Su particular enfoque se extendió a todos los aspectos de su música. Sus melodías inusuales, sus nada convencionales armonías disonantes y sus extrañas estructuras rítmicas, todo llevaba su sello, así como su toque al piano (por no mencionar su tendencia a usar su codo y su antebrazo para aplastar grandes grupos de notas, o ponerse a bailar alrededor del instrumento)

Reciclaba sus composiciones incesantemente en concierto y en sus discos, a menudo de un modo rígidamente limitado. Era una figura introvertida y excéntrica en el colorido mundo del jazz, pero tenía una visión artística única y una gran determinación para verla hecha realidad. Estaba en el centro del grupo de músicos que forjó el marco del bebop en el Monton’s PlayHouse a mediados de los 40, pero incluso ahí, su estilo tan individual le puso un poco al margen de la corriente central de esta música.

Sin compromisos

La música de Monk raramente salía de las estructuras clásicas de 12 y 32 compases que predominaban en la época, pero estaban formuladas con nuevas y extrañas armonías y ritmos. No rompió ningún compromiso con su música y muchos rechazaban la disciplina que ésta requería, aunque otros como John Coltrane, Clark Terry, Steve Lacy y Charlie Rouse, abrazaron sus peliagudos requerimientos.

Sus apariciones publicas empezaron a escasear cada vez más a principios de los setenta. Hizo sus últimas grabaciones en estudio en Londres en 1971, y dio su último concierto en Newport, en el festival de jazz de Nueva York, en 1976. De su a menudo perturbador estado psicológico y de su bizarra vida personal se cuidaron tres mujeres protectoras (su madre, su mujer Nellie y su mecenas, la baronesa Pannonica de Koenigswarter).

Murió de hemorragia cerebral en 1982, dejando detrás una misteriosa y casi mítica reputación y una contribución al jazz intemporal y que siempre será un reto.

Anuncios

Un comentario

  1. Para mi es el musico de la extrañas melodias. Lo bueno es que estas me acompañan mucho tiempo cuando escucho algun disco.
    Monk tuvo un estrellato que desaparecio cuando el rock sustituyo al jazz y la CBS su compañia empezo a perder interes en Monk.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.