Anecdotario XII:Prince (Rainbow Children)

Un álbum que debe entenderse menos como un niño que se porta mal y más como un amigo con una visión del mundo diferente y madura.

Este álbum llegó en un momento muy inoportuno en la historia de Prince; después de perder a su hijo con el síndrome de Pfeiffer, comenzó a hacer aparentemente todo lo que estaba a su alcance para alejar a sus fanáticos. En un momento en que  lanzanba casi dos álbumes al año y dos álbumes triples seguidos, comenzaron sus acrobacias como demandar a sus propios admiradores por usar inapropiadamente su símbolo impronunciable, entre otras historias locas. Prince era legendario, abrazando el estilo de vida de un solitario recluido por los medios. Huelga decir que, como principalmente un ecléctico pophead no parecía comercialmente inteligente  cambiar su sonido a una fusión ultra-religiosa de jazz mientras sus fans demandaban otra cosa.

 El álbum está inspirado agresivamente por la conversión de Prince al dogma de los Testigos de Jehová. Con las ideas tocando no solo la interpretación de las Escrituras de los Testigos de Jehová, sino también haciendo referencia al monoteísmo egipcio y las nociones de la Nueva Era en numerosas metáforas, el tono se vuelve bastante excéntrico en algunos puntos.

 

Tony Williams (Batería)

Fue uno de los baterías de jazz más influyentes de los años 60 y uno de los pioneros del jazz fusion. Hasta su muerte en 1997, Williams era un batería muy respetado tanto por los jazzistas de la vieja era así como del jazz de vanguardia.

Continue reading “Tony Williams (Batería)”

Gentle Giant(banda)

Formado en los albores de la era del rock progresivo en 1969, Gentle Giant parecía preparado durante un tiempo a mediados de los 70 para salir de su estatus de banda de culto, pero por alguna razón nunca dio el salto. Algo más cercano en espíritu a Yes y King Crimson que a Emerson, Lake & Palmer o Nice, su sonido único fusionó el hard rock y la música clásica, con un enfoque casi medieval en el canto.

Continue reading “Gentle Giant(banda)”

Stevie Wonder, ‘Innervisions’

La prueba de si un álbum es o no un clásico tiene más que ver con el atractivo y la resistencia al tiempo que con el impacto instantáneo. En 1973, “Innervisions” de Stevie Wonder golpeó duro inmediatamente. Estados Unidos estaba lidiando con el racismo, la pobreza y una epidemia de drogas desenfrenada, entre otros problemas. A los 23 años, Wonder ya era un músico experimentado con varios álbumes lanzados como un niño prodigio y como un adulto de cara fresca. Con una nueva conciencia cultural e fuerza para impulsar la sociedad, Stevie fue valiente al abordar todos los problemas antes mencionados.

El álbum alcanzó su punto máximo en el número 4 en la lista Billboard. El genio de Wonder es palpable, especialmente teniendo en cuenta que Wonder  lo grabó solo. En varios cortes, se le acreditan las voces principales y de fondo, las teclas, el sintetizador, la armónica, las congas y la batería.