Anecdotario XII:Prince (Rainbow Children)

Un álbum que debe entenderse menos como un niño que se porta mal y más como un amigo con una visión del mundo diferente y madura.

Este álbum llegó en un momento muy inoportuno en la historia de Prince; después de perder a su hijo con el síndrome de Pfeiffer, comenzó a hacer aparentemente todo lo que estaba a su alcance para alejar a sus fanáticos. En un momento en que  lanzanba casi dos álbumes al año y dos álbumes triples seguidos, comenzaron sus acrobacias como demandar a sus propios admiradores por usar inapropiadamente su símbolo impronunciable, entre otras historias locas. Prince era legendario, abrazando el estilo de vida de un solitario recluido por los medios. Huelga decir que, como principalmente un ecléctico pophead no parecía comercialmente inteligente  cambiar su sonido a una fusión ultra-religiosa de jazz mientras sus fans demandaban otra cosa.

 El álbum está inspirado agresivamente por la conversión de Prince al dogma de los Testigos de Jehová. Con las ideas tocando no solo la interpretación de las Escrituras de los Testigos de Jehová, sino también haciendo referencia al monoteísmo egipcio y las nociones de la Nueva Era en numerosas metáforas, el tono se vuelve bastante excéntrico en algunos puntos.